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Del sujeto-masa al sujeto-mediático

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308499_2Una conversación con Juan Gomila

Javier Fuentes Feo

Antes de dar paso al siguiente artículo me parece importante señalar que, tal y como se indica en el título, éste no consiste en una entrevista en sentido estricto, sino en un intercambio de reflexiones que hace posible que tanto el comisario de la presente exposición (con su perspectiva siempre más distanciada y analítica) como el propio artista (con su punto de vista vinculado a la producción de la obra y a las vivencias que la hicieron posible) expongan su punto de vista acerca de la misma.

Este texto se sitúa, por tanto, entre el intercambio epistolar y la conversación; cada una de las consideraciones que se han propuesto no son tanto una pregunta como un pensamiento personal acerca del trabajo de Juan Gomila y del contexto político y social en el que éste se ha desarrollado.

Me gustaría comenzar esta conversación haciendo referencia a una de las cuestiones que más se ha traído a colación a la hora de revisar su obra.

Durante todas estas décadas se ha debatido si su trabajo se inscribía dentro de la tradición de los artistas Pop o si, por el contrario, aunque partía de determinados presupuestos abiertos por aquellos representantes de la nueva «cultura de masas», no formaba parte de dicha corriente.

Yo, por mi parte, tengo claro que esta es la perspectiva que nos permite acercarnos con más rigor a su trayectoria. Para mí usted no ha sido nunca un artista Pop en sentido estricto. No obstante, lo que sí considero es que su línea de investigación tuvo como escenario el llamado Pop art inglés y no tanto el norteamericano de artistas como Andy Warhol, Roy Lichtenstein o James Rosenquist. Usted mismo hizo referencia en los años setenta al modo en que artistas como Kitaj, y en especial Peter Phillips, fueron referenciales para el desarrollo de su obra. ¿Cómo analiza hoy esta cuestión? ¿Por qué fue más importante para usted la influencia del Pop inglés y de qué modo repercutió en su trabajo la obra de Phillips o de Kitaj?

En realidad es bastante sencillo. En el año 1965 yo estaba viviendo en Londres, que entonces era la ciudad Pop por excelencia. No sólo en pintura, también en música, en literatura, en moda y en diseño.

Por mi edad —en aquel momento yo tenía 23 años— la influencia cultural del entorno resultaba decisiva. Las exposiciones que veía eran las de Hockney, Peter Blake, Allen Jones, Kitaj y cantidad de pintores impregnados de aquella misma esencia Pop que estaba en todas partes: en las revistas y publicaciones, en los conciertos, en los eventos y, sobre todo, en la calle, en la gente, en la ropa y en los escaparates.

Sí, el espectáculo Pop estaba sobre todo en las calles.